El cardenal Pell ha sido condenado a seis años de prisión por abuso de menores

El cardenal australiano George Pell, 26 de febrero de 2019. (© Asanka Brendon Ratnayake/AFP)

El miércoles pasado, el cardenal australiano George Pell, el ex número tres del Vaticano, fue sentenciado a seis años de prisión por cinco delitos de pederastia contra dos menores miembros del coro de de la catedral de Melbourne. 

El cardenal de 77 años, que es el miembro del clero de mayor edad en ser aprehendido por abuso sexual infantil, pasará al menos tres años y ocho meses en prisión antes de poder pedir libertad condicional, ya no 50 años, como la sentencia inicial había establecido. El hombre, que ha hecho amistad con primeros ministros y magnates empresariales, sostiene su inocencia y ha asegurado que presentará su apelación.

El juez Peter Kidd declaró al cardenal Pell culpable de ataques espantosos y arrogantes en los que aprovechó su posición de autoridad sobre las víctimas. Por otro lado, enfatizó que el juicio ha sido para procesar únicamente al cardenal, no al Vaticano como institución, así que Pell no será utilizado como "chivo expiatorio".

Los abusos por los que Pell ha sido enjuiciado se remontan a diciembre de 1996. Los dos niños en cuestión se habían escabullido del resto del coro y estaban tomando vino sacramental cuando el cardenal los encontró, se abrió la sotana, les mostró el pene y los agredió sexualmente. Dos meses después, en 1997, acorraló a uno de los chicos contra la pared y le agarró los genitales.

La noticia de la futura apelación del cardenal y la sentencia relativamente corta desanimaron a las víctimas. "No hay descanso para mí", dijo uno de los dos. "Agradezco que la corte reconozca lo que me sucedió cuando niño, pero todo queda eclipsado con la próxima apelación". Por su parte, el padre del otro muchacho, que falleció de una sobredosis en 2014, dijo a través de su abogado que la duración de la sentencia le parecía "decepcionante". 

Artículo traducido por Gabriela Enríquez

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