Un fotógrafo pidió a varios jóvenes que editaran sus fotos según su ideal físico

 

© Rankin

Selfie Harm es una serie fotográfica de Rankin, un artista que dirigió una campaña contra los estándares de belleza que se le imponen a los adolescentes. Este proyecto fue una colaboración con las agencias M&C Saatchi y MTArt Agency, que quisieron mostrar, a través de imágenes, la presión social que sufren los jóvenes en las redes sociales.

Para esta serie, el fotógrafo británico pidió a varios jóvenes de entre 13 y 19 años de edad que retocaran sus retratos naturales con una aplicación de edición fotográfica. ¿Qué imagen de ellos mismos quisieran ver publicada en sus cuentas de Instagram? El resultado, además de ser aterrador, dice mucho sobre los ideales de belleza que prevalecen actualmente.

Llama la atención que la mayoría de los participantes, sobre todo las mujeres, se redujeron el tamaño de la nariz y se aumentaron los labios, al estilo de modelos "trendy" como Bella Hadid, las hermanas Jenner o Emily Ratajkowski.

"El programa que utilizamos es similar a apps como Facetune […] Existen cientos de estas aplicaciones. […] Lo importante aquí es que no reclutamos a usuarios habituales de estas aplicaciones; más bien, encontramos a varios adolescentes y les pedimos que probaran la aplicación. Les enseñamos a utilizarla en cuestión de segundos, pues es muy fácil de entender y usar, y ellos mismos hicieron la edición.

Lo que puedes hacer con estas aplicaciones va mucho más allá de lo que alguien experto en Photoshop puede hacer. La tecnología evoluciona rápidamente y la idea de ser alguien diferente a ti mismo puede ser emocionante, ¿pero cuáles son las implicaciones de esto? Esa es mi interrogante. Si puedes ser una versión 'más pulida' de ti mismo, ¿qué tan difícil se vuelve, entonces, aceptarte tal cual eres realmente? Es un tema que se adentra en la salud mental, y este proyecto apenas rasca la superficie", explica Rankin Bored Panda.

La serie forma parte de una campaña más amplia titulada VISUAL DIET, que explora el impacto que tienen las imágenes en nuestra percepción de nosotros mismos y en nuestra salud mental.

© Rankin

© Rankin

© Rankin

© Rankin

© Rankin

© Rankin

© Rankin

Rédactrice en chef de Cheese et ex-Sorbonnarde, on ne m’a pas demandé si j’aimais le fromage avant d’arriver ici. Mais j'aime bien le fromage, donc tout va bien.