'Selfies Across Europe', la cuenta de Instagram que ilustra la locura de las selfies

 

Paris, Francia, octubre 2016. (© C.London)

Los museos pueden haber prohibido los selfie sticks para evitar problemas y daños a las obras de arte, pero se necesita mucho más para desincentivar esta práctica de los viajeros en los espacios públicos, donde los lugares turísticos parecen una batalla entre selfie sticks y celulares para lograr la foto perfecta.

Basta con ver a las hordas de turistas alrededor de los monumentos y lugares emblemáticos de las grandes ciudades (el Louvre, en París, por ejemplo), para darse cuenta de la gravedad de la situación. Por más que esta tendencia haya comenzado hace ya varios años, no parece estar por desaparecer.

Este espectáculo, divertido para algunos y aterrador para otros, fascina e intriga a Chelsea London, la fotógrafa estadounidense detrás de la cuenta "Selfies Across Europe". A lo largo del tiempo, Chelsea se ha dado cuenta de cómo ha ido cambiando la manera en la que la gente vive y experimenta sus viajes, particularmente en lo que a la fotografía se refiere:

"Hace 10 años, los vacacionistas tomaban fotos de los paisajes y, quizá, unas cuantas fotos de ellos y sus acompañantes; se las tomaba alguna persona amable que por ahí pasaba. Esas fotos se quedaban en el rollo o la tarjeta SD una semana entera, hasta que volvían a casa, y antes de eso nadie más podía verlas".

A partir de esta toma de conciencia es que nació su proyecto Selfies Across Europe en mayo de 2016, cuando se encontraba en Roma, cerca del Coliseo. La idea surgió en el momento en el que vio que los vendedores ambulantes, que normalmente vendían recuerditos kitsch, ofrecían a la gente selfie sticks, que por supuesto se vendían como pan caliente.

Este detalle, sumamente simbólico, la llevó a reflexionar sobre la relación que tiene nuestra sociedad con la representación pública y la necesidad de reconocimiento.

"Para mí, es un proyecto sociológico que se enfoca en la llegada de la gratificación instantánea y la necesidad de obtener el reconocimiento de extraños, que participan a través de likes y comentarios. Tómate una foto frente a la torre Eiffel, súbela a Instagram y revisa compulsiva mente a ver si la foto está acumulando likes. Siento que para algunas personas, estos likes son los que hacen que el viaje valga la pena".

Aunque esta tendencia se asocia generalmente con los millenials, Chelsea considera que las selfies se han infiltrado en todos los estratos de la población, por lo que es una práctica que impacta a la gente de todas las edades, en todos los países:

"Existe la falsa creencia de que las selfies son la expresión pura del narcisismo millenial, pero en realidad todos los grupos de edades están representados de la misma manera. Además no es un fenómeno que afecte solamente a los países desarrollados en el occidente; todos los ciudadanos del mundo son parte de este boom de selfies".

La fotógrafa insiste en que el fin de su cuenta no es burlarse o denigrar a los entusiastas de las selfies, sino de ilustrar objetivamente este fenómeno.

Artículo traducido por Gabriela Enríquez

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