El burkini, una prenda deportiva nacida en las playas de Australia

En Australia, el burkini está lejos de causar una polémica tan grande, como fue el caso de Francia. El 28 de julio pasado, el ayuntamiento de Cannes lanzó un decreto que prohibía este tipo de atuendo en la playa, imitada por dos otras ciudades francesas, Villeneuve-Loubet en Alpes-Maritimes y Sisco en Haute-Corse. la ciudad de Córcega ha sido el escenario para  la violencia entre dos grupos de individuos, que causaron varios heridos, entre los que se incluye a una mujer embarazada. La riña habría comenzado después de que unos turistas hubieran tomado las fotos de unas mujeres  en burkini mientras se bañaban, como cuenta Le Monde.

El burkini, que es una mezcla entre el bikini y la burqa, permite a las mujeres musulmanas aprovechar de actividades deportivas de playa, como la natación. En Australia, éste ya forma parte del paisaje de las costas, donde la cultura del surf y de playa están particularmente arraigadas. De hecho, es una musulmana australiana, Aheda Zanetti, quién está en la iniciativa de esta alternativas al traje de baño, comercializado en 2007.

Ella cuenta a la AFP que tuvo la idea cuando vió a su sobrina jugando al netball (un derivado del basket) en la playa:

"Ella llevaba un velo, una camisa larga y unos pantalones. Y encima se había puesto el bikini  y la falda de su equipo. Entonces pensé: 'Dios mio, deberíamos hacer algo'."

El burkini, motivo de polémica

Ella funda su empresa en Sidney, Ahiida, que confecciona entonces el burkini, una especie de velo integral en poliéster, que cubre el cuerpo entero y es mucho más práctico para nadar. Este traje ha cambiado la vida de muchas mujeres que, por convicción religiosa, se veían limitadas en los deportes de alberca y de playa, como la natación, el surf, el beach volley...

Aheda Zaneti también realiza prendas deportivas para mujeres que practican el islam, e incluso ha inventado una versión del burkini rojo y amarillo, destinado a futuras salvavidas. Entre ellas, la AFP ha conocido a Mecca Laala, quién con 20 años, decidió seguir el programa para ser salvavidas en Australia :

"Lo que vestía para nadar me impedía realizar actividades acuáticas...Para mí, el burkini significa que ya nada puede detenerme".

Australia, donde viven más de 300 000 musulmanes en una población total de veinte millones de habitantes, no es el único país donde el  burkini no provoca ninguna polémica. En Inglaterra y en Estados Unidos, el traje es aceptado por la mayoría, y la polémica sobre este tema hizo reír a la prensa anglosajona hace unos días:

"Francia designa la última amenaza para su seguridad: el burkini." 

"Los burkinis prohibidos en la Costa Azul en Francia – por la seguridad de la gente." 

 

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